Diagnóstico definitivoLos cinco criterios esenciales IRLSSG
Para el diagnóstico definitivo deben cumplirse los cinco criterios simultáneamente. La ausencia de cualquiera de ellos obliga a replantear el diagnóstico o considerar otros trastornos.
Urgencia de mover las piernas
Necesidad imperiosa e irrefrenable de movimiento, generalmente asociada a sensaciones internas desagradables (parestesias o disestesias).
Aparición o empeoramiento en reposo
Los síntomas se desencadenan o intensifican durante la inactividad: sentado, tumbado o intentando conciliar el sueño.
Alivio parcial o total con el movimiento
Caminar, estirar o mover las piernas proporciona alivio mientras dura la actividad; los síntomas reaparecen al cesar el movimiento.
Ritmicidad circadiana vespertino-nocturna
Los síntomas son característicamente peores por la tarde y la noche, con mejoría espontánea durante la mañana.
Exclusión de "imitadores"
Los síntomas no se explican exclusivamente por otra enfermedad: calambres, insuficiencia venosa, edemas, neuropatía periférica o acatisia.
Criterios de soporte (refuerzan el diagnóstico, no son obligatorios)
Historia familiar positiva (60–70% de los casos) · Respuesta positiva a tratamiento dopaminérgico · Presencia de PLMS en polisomnografía
Obligatoria en todos los casosEstudio analítico del metabolismo del hierro
Aunque el diagnóstico es clínico, el estudio del hierro es imprescindible en todos los pacientes: el déficit de hierro cerebral es el principal factor fisiopatológico y la primera diana terapéutica.
No necesarias en todos los casosEstudios neurofisiológicos y pruebas de apoyo
Se utilizan cuando hay dudas diagnósticas, sospecha de comorbilidades o necesidad de cuantificar la gravedad para guiar el tratamiento.
Polisomnografía nocturna (PSG)
Registra los Movimientos Periódicos de Piernas (PLMS) durante el sueño, presentes en el 80–90% de los afectados. También permite descartar apnea del sueño como comorbilidad relevante.
Test de Inmovilización Sugerida (SIT/MSIT)
El paciente permanece quieto y despierto antes de dormir durante 1 hora. Evalúa la intensidad de síntomas sensitivos y los movimientos involuntarios; útil para cuantificar y en ensayos clínicos.
Actimetría
Sensor de movimiento en la muñeca durante 7–15 días para monitorizar la inquietud motora en el entorno real del paciente. Especialmente útil para evaluar la respuesta al tratamiento.
Electromiograma (EMG)
Indicado si se sospecha que las molestias derivan de lesión nerviosa periférica (polineuropatía) o problemas de columna (ciática, estenosis de canal).
Los "imitadores" del SPIDiagnóstico diferencial
Es crucial diferenciar el SPI de otros trastornos con síntomas superponibles. La clave diagnóstica es que ningún imitador cumple simultáneamente los 5 criterios IRLSSG.
| Enfermedad | Diferencia clave respecto al SPI |
|---|---|
| Calambres nocturnos | Contractura muscular dolorosa y súbita; no hay urgencia de movimiento; no sigue patrón circadiano. |
| Insuficiencia venosa | Pesadez y dolor que mejoran al elevar las piernas; en el SPI la elevación no proporciona alivio. |
| Acatisia | Inquietud motora generalizada (no solo piernas); asociada a fármacos antidopaminérgicos; no se alivia tan rápidamente con el movimiento. |
| Neuropatía periférica | Síntomas continuos (no empeoran específicamente en reposo); distribución en "guante-calcetín"; sin urgencia de movimiento. |
| Dolores de crecimiento (pediatría) | Sin patrón circadiano consistente; sin urgencia de movimiento; no alivia con actividad física. |
| TDAH (pediatría) | Sin urgencia nocturna de mover las piernas; sin sensaciones desagradables profundas; síntomas durante el día en contextos de atención. |
Seguimiento y cribadoHerramientas para la práctica clínica
Diario de sueño
El paciente registra horas de sueño, latencia, despertares nocturnos y medicación tomada. Herramienta clave para que el médico evalúe la eficacia del tratamiento a lo largo del tiempo.
Escala IRLS (0–40)
10 preguntas sobre intensidad, frecuencia e impacto en vida diaria. Clasifica la gravedad: leve (1–10) · moderado (11–20) · grave (21–30) · muy grave (31–40). Validada en español.
Cuestionario de cribado
8 preguntas basadas en los criterios IRLSSG, en desarrollo para que médicos de Atención Primaria detecten el SPI rápidamente ante quejas de insomnio o fatiga crónica.
Páginas de desarrollo · Sección 04
El valor normal de laboratorio (> 15–20 µg/L) no es suficiente en el SPI. Las guías actuales recomiendan tratar el déficit de hierro cuando la ferritina es < 75 µg/L o la saturación de transferrina < 20 %, incluso si el hemograma es completamente normal.
Calambres nocturnos, neuropatía periférica, insuficiencia venosa y acatisia pueden confundirse con SPI. La clave diferencial es el alivio completo (no parcial) con el movimiento y el patrón circadiano claro. Sin estos dos rasgos, el diagnóstico debe cuestionarse.